En el entendido que, en todos los eslabones de la cadena alimentaria, que van desde su producción, transporte, almacenamiento, comercialización y manipulación, se pueden presentar riesgos que terminen afectando la salud de los consumidores, cada 07 de junio se celebra el Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos como la oportunidad de recordar la importancia de las buenas prácticas para evitar enfermedades, porque ‘la inocuidad de los alimentos es un asunto de todos’.

 

En lo corrido del año, desde la Dimensión Salud Ambiental de la Secretaría de Salud Departamental se han adelantado más de 70 jornadas de educación que dejan más de 700 propietarios, administradores y manipuladores de alimentos de diferentes municipios, formados sobre los planes de capacitación que debe tener cada tipo de establecimiento, bien sea de expendio o de preparación, en el que conocieron sobre las normas que deben cumplir, los factores de riesgo sanitario que se pueden presentar y cómo mitigarlos, informó Robinson Ochoa García, director técnico de Salud Pública.

 

El médico agregó que, en el marco de esta conmemoración, durante el último mes se desarrollaron 29 jornadas en nueve municipios que dejaron cerca de 370 personas impactadas, con metodologías enfocadas al entorno hogar y laboral en el que se analizaron problemáticas para reducir riesgos desde el enfoque de las cinco claves para la inocuidad de los alimentos.

 

Así las cosas, señaló que la primera es usar agua y materias primas seguras, lo que implica usar agua tratada, seleccionar alimentos seguros y frescos, y lavar frutas y hortalizas. La segunda es mantener la limpieza, tanto en las manos como en todas las superficies y equipos. La tercera, separar alimentos crudos y cocinados en diferentes recipientes y utilizar distintos utensilios para carnes o productos crudos. La cuarta, mantener los alimentos a temperaturas seguras, es decir, no dejar los que están cocidos a temperatura ambiente por más de dos horas, refrigerar lo más pronto posible los que estén cocinados, conservar la cadena de frío y no descongelar los productos a temperatura ambiente para evitar la proliferación de microorganismos. La quinta es cocinar completamente productos como carne, pollo, huevos y pescado; hervir sopas y guisos, y recalentar completamente la comida cocinada.

 

Dijo, además, que buenas prácticas como estas, evitan que se presenten las Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA): “Estas pueden causar diferentes afectaciones como vómitos, dolor abdominal, diarrea y pueden aumentar la consulta al servicio de urgencias. En lo corrido del 2023 se han presentado nueve casos de los cuales hemos tenido un brote en la ciudad de Florencia”, explicó.

 

Durante el año 2022, se notificaron un total de 46 casos de ETA procedentes del Departamento, para un total de ocho brotes, originarios de los municipios de La Montañita, Florencia y Cartagena del Chairá.

 

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