En el municipio de Repelón, Atlántico el popular “ROY” como lo conocen todos sus allegados decidió salir a las calles con su carrito de raspao a buscar ayuda porque no tiene cómo alimentarse ni llevar comida a su casa.

Durante toda su vida se ha dedicado a ejercer este trabajo informal con el cual logro sacar adelante a sus cuatro hijos.

 

 “Tengo que pagar servicios y comprar comida, y sin salir a trabajar es difícil”, manifestó Eduardo Pérez Sarmiento.