Consternada se encuentra la comunidad de Floridablanca – Santander con este hecho que ha marcado la vida de un niño de solo 9 años de edad, donde sus mismos compañeritos de clase lo golpearon de manera brutal y lo obligaron a comer basura, residuos de lápices, corrector, colbón, saliva y hasta orines.

La madre del menor al ver llegar su hijo enfermo a casa no se explicaba como la profesora no tuvo la sensibilidad de llamarla a comunicarle de lo ocurrido; pues el niño tuvo que ser llevado por urgencias por la gravedad del caso ya que le dieron varios paros cardiorrespiratorios, por la infección intestinal le dio peritonitis y al parecer, tiene líquidos en los pulmones. 

Hasta el colegio no se ha pronunciado al respecto.