En entrevista Daniela sostuvo que llegaron las complicaciones por una isquemia, que hizo que el país unido estuviera pendiente de ella. Vino la amputación de su pie izquierdo y parte de su pierna, pero su actitud frente a la vida siempre fue positiva.

Luego de un mes y medio hospitalizada fue dada de alta y así comenzó un nuevo camino hacia la recuperación. Hoy más positiva que nunca, con una sonrisa firme y contagiosa, habla de su fortaleza para afrontar todo lo ocurrido y cómo buscará ayudar a otras personas.

"El mensaje que quisiera darles a ustedes es que tenemos que aferrarnos a la vida, a nuestras familias, a nuestros amigos y al amor. Dejar de lado la vanidad, dejar a un lado las cosas banales y en momentos difíciles convertirnos en personas resilientes y, sobre todo, aceptar la voluntad de Dios".